La feria ya está aquí. Colaboración con Úbeda Comarcal.

Para los que no han podido conseguir su ejemplar del especial de feria 2014, en el que aparece un texto mío como colaborador del periódico, del periódico Úbeda Comarcal, copio aquí el dicho texto.

Llegamos a la casa con ganas de ver con atención, la que no nos hemos podido permitir en la calle, cuando veníamos de regreso del Hospital de Santiago, la programación de la Feria y Fiestas de San Miguel, 2014. Y es que, aunque nos quejemos (que si lo que dura, que si los gastos, que si la ropa, que si la lluvia), siempre recibimos con curiosidad y con cierta ilusión el programa, primer pregonero de lo que vendrá. Una semana que, no podemos negarlo, nos llena ilusión, resquicios de la infancia, y de alegría.

Todos esperamos con ganas, sí o sí, el momento de estar en alguna de las casetas de vino dulce, con nuestros amigos, riéndonos, hablándonos, bailando y con una “ristra” de vinillos en la barra. Eso es nuestra felicidad estos días y, al fin y al cabo, el ser humano lo que quiere es felicidad. No hay otro motivo para la existencia de nuestras fiestas. Antes fueron las fiestas que los santos.

Y, después de este excurso, ¿qué es lo que vemos cuando miramos el verde programa de este año?

Hay que reconocer que no todos estarán contentos con lo que se nos ofrece, pero no es menos cierto que nunca llueve a gusto de todos, y eso es lo que hay. Destaquemos las virtudes. Hemos tenido desde el 19 de septiembre actividades encuadradas dentro de la oferta tanto cultural como musical, a modo de aperitivo, dos ámbitos que tan necesitados están de apoyo: pádel, fútbol sala, tenis, pesca, ajedrez, fútbol. En cuanto al ámbito cultural: conciertos, presentaciones de libros, visitas al torreón del portillo del Santo Cristo. Para no aburrirse. Y es que, no sólo de vino vive el hombre, por lo que estas actividades son un aliciente para que estemos activos ya días antes de los que tanto nos gustan.

Pero, de lejos, ya se oyen las sevillanas, los caballos y las músicas “a todo trapo” de los carruseles y casetas en las que mayores, jóvenes y niños nos revolvemos en busca de un trago, de un bocado, de un paso de baile, con nuestros zapatos más ocres que negros a causa del polvo, nuestra camisa medio abierta y el sol en la nuca (o, esperemos que sea las menos veces, el paraguas bajo el brazo). La peregrinación hasta la feria, en el ferial y desde el ferial, ha de ser el ritual continuo esta semana. Ritual profano que nos encamine al lugar en el que nos liberamos del peso de las obligaciones cotidianas y nos dejamos llevar por una semana de alegría.

Eso es el recinto ferial, un lugar en el que se congregan aquellos que buscan un objetivo: pasarlo bien. Pero no sólo de día vive el hombre. El sol desaparece y las luces, los farolillos, desde el sábado 27 de septiembre, darán lugar a la feria de noche. Y ahí un nuevo espíritu aparece, el caballo deja paso al joven, que busca su rebujito y plato de torreznos, al niño que mira con ilusión los giros del algodón de azúcar y los de los carruseles que desea probar, (id preparando el bolsillo, que cuantos más, mejor)  y al mayor, que mira con cierta preocupación, pero también con resignación, (qué se le va  hacer) cómo el azúcar le va a subir después de comerse media rosca de churros con chocolate.

Pero la feria no es momento de ir a dormir, y la noche da paso a la madrugada. Los carruseles cierran y toca… lo que toca. “Alcohooool, alcohooool, hemos venido a emborracharnos….” No, no he perdido el hilo del texto, es que ya me viene a la mente los cánticos de los adolescentes que se (nos) reúnen (reunimos) para bailar, saltar y ligotear. Se va el verano y hay que aprovechar lo último que de calor nos quede. Y no del calor solar, que ya nos sorprenderá de vuelta a casa

No quiero que nos olvidemos de quienes hacen posible la feria. Desde el alcalde hasta el feriante que viene de lejos para ganarse la vida ofreciéndonos la oportunidad de pasarlo bien, pasando por todos aquellos voluntarios de la Cruz Roja, Protección Civil y miembros encargados de la seguridad de nuestra feria. Se merecen nuestro agradecimiento.

Por último, debemos ser conscientes de algo. El que la feria sea más o menos exitosa sólo depende de nosotros mismos. Seamos conscientes de que no sólo nosotros, también los demás quieren pasarlo bien. Seamos educados, amables y disfrutemos al máxima de esta feria, que en épocas de crisis (ya eterna, o eso parece) nos la merecemos más que nunca. ¡A disfrutar!

Paisajes urbanos

Cuando uno pasea por su ciudad, no suele prestar atención a lo que ve. Lo da por sabido, por obvio, por cansino. A veces, sin embargo, un familiar lejano o un amigo nos llama la atención sobre cierto detalle que jamás habríamos notado, que no le sabemos identificar o explicar, y es ahí, en ese momento, cuando comprobamos nuestra ignorancia. No prestamos suficiente atención a lo que nuestros ojos ven continuamente.

Si esto es verdad, nadie lo negará, no es menos cierto que no se nos va un higo en lo que oimos. Demasiado acostumbrados al ruido urbano de Úbeda, de coches, canis con coches horrorosamente personalizados con una música horrísona que destruye neuronas, a los conductores y a los ciudadanos. Ruidos, y más ruidos.

Un buen ejercicio, que por otro lado nos ayudaría a conocer mejor dónde vivimos, y conocer mejor la situación en la que se encuentra dónde vivimos, es la de prestar atención tanto a lo que vemos como a lo que escuchamos. De este modo, oiremos acentos forasteros, los gustos televisivos de nuestros vecinos, o musicales, o también si tocan algún instrumento.

Si nos fijamos en lo que vemos, comprobaremos los coches que usamos, el estado de nuestras aceras y parques, el estado de las fachadas o el feísmo de algunas calles causadas por ciertas escrituras murales, de fea caligrafía y peor ortografía a veces, las más de dudoso gusto (aunque esto viene de lejos, ¿verdad Catullo?)

Pero, hay otro ejercicio, que cual sinestesia provoca resultados contrastivos de inusitada belleza y reflexiones desconcertantes, y eso es lo que me paso un día de estos:

iba por la calle de una zona de clase media, muy normalica, incluso podría decir que hasta fea. Voy fijándome que hay alguien en un contenedor, pero no para arrojar resíiuos en su interior, sino para rescatarlos. En ese momento, en la ventana acostumbrada, harmonías de cuerdas bien afinadas concertaban para alimentar nuestra alma. Sin embargo, mis ojos veían, a pocos pasos, cómo alguien que no puede apenas higienizarse, realizaba su ritual diario para poder, si acaso, comer algo.

Úbeda es una ciudad llena de contrastes,sólo hay que mirar y escuchar.

Breve reseña del I Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda.

Acaba, hoy día 25 de noviembre, de terminar una semana que ha significado para Úbeda la apertura de una nueva puerta. El I Certamen Internación de Novela Histórica Ciudad de Úbeda no ha sido otra cosa que la entrada del nombre de nuestra ciudad en un nuevo paradigma.

El Certamen, como tal, tenía su concurso de novelas históricas. Más de 60 se han entregado, lo que hace que hasta la veintena de diciembre no se pronuncie el fallo.

El programa del Certamen ha estado repleto de conferencias de los más prestigiosos novelistas de la escena nacional, aunque no todos, que algo habrá que dejar para el año que viene. Destaco, y sólo porque fueron a los que pude oír: José Manuel García, que nos quiso hablar de qué es una novela histórica, cómo construir unos buenos engarces para que la trama no se caiga. Su próxima novela estará ambientada en Úbeda, cuyo protagonista será un rejero renacentista. Parece que se acercará a la microhistoria, lo cual nos resulta de lo más interesante.

Pude oír en la misma mesa a Salvador Compán y Jesús Maeso, grandes novelistas. Dieron su visión de la historia y de la novela histórica. Al tener ambos ciertas discordancias en cuanto a la concepción de la historia patria resultó más interesante aún.

El miércoles volvimos a oír a Jesús Maeso, que habló a los alumnos de varios cursos del instituto Francisco de los Cobos. En su discurso lleno de anécdotas, recuerdos y literatura, espero que no se hiciera incomprensible la idea que Jesús Maeso quería transimiter a los adolescentes, que era, principalmente, la importancia de la literatura y del respeto para llegar a ser alguien querido. Sin embargo, tengo mis dudas.

El viernes tuvimos la oportunidad de escuchar a Posteguillo, deleitándonos sobre pedagogía y didactismo y cómo eso lleva a poder escribir un libro, imagino que sin haber estudiado la carrera de pedagogía ni haber hecho el MAES. Es decir, MAES caca y sacadineros.

El sábado, por último, asistimos a la presentación de la novela Pretoriano, de Simon Scarrow, dándonos una lección de intertextualidad y amplitud de visión cuando contemplamos al pasado y al presente para contrastarlos.

Pero no todo fueron conferencias de novela histórica, y todas no las he mencionado. También hubo un hueco para el cómic, especialmente por aquel que hace mención a mitos históricos. Tuve la suerte de oir a Hernán Migoya por partida doble hablando sobre cómic, narración en el cómic y la serie que ha resucitado: Nuevas Hazañas Bélicas. También hubo un pequeño concierto de cuerda muy interesante y bien ejecutado. Y un concurso de relato corto al que me presenté, y no gané. El último día, además, se ha presentado una obra breve de teatro, basada en los sucesos que dieron origen a la paremia “Por los cerros de Úbeda”.

Todo eso ha estado aliñado, estos días, con la exposición del fondo bibliografíco de don Natalio Rivas Savater, y de unas series de tapas especiales en ciertos bares ubetenses.

Hecho de menos mayor asistencia, y no digo de todo el mundo, a todos no va a interesar estas cosas, pero sí hay profesores, lectores y otras personas, incluso “poco leídas” a las que les interesaba y no han querido venir. Otros no lo han podido hacer porque no se han enterado de esto hasta el penúltimo día.

Como colofón, sólo puedo agradecer a la organización (Asociación Plaza Vieja, y En torno a la palabra), como ubetense, por habernos permitido disfrutar de una semana tan hermosa.

Cuando suban las fotos oficiales en las que yo salgo, podré subir más, mientras, pongo el enlace con la información que se ha creado en torno a este evento: http://blogplazavieja.blogspot.com.es/

Bibliocultivo y homenaje posiblemente póstumo

Corría a los pies del Cerro de la Atalaya, cuando encontreme con un nuevo cultivo, 

Esta vez se trata de celulosa impresa. Ante la sorpresa quise parar, pero por el poco tiempo que llevaba y conociendo la pereza de algunas personas para coger libros del suelo, me decidí pararme en la siguiente vuelta.

Cuando llegué otra vez al punto, como imaginaba, allí estaban los frutos de mentes olvidadas, y junto a ellos, o misterio, bolsas en las que alguna vez estuvieron, como crías de marsupiales.

Arrebuscando (por eso de la influencia vasca en el castellano) encontré algunos ejemplares interesantes, o eso me parecieron, y en total recolecté, por el módico precio de gratis, siete piezas, que enumeraré a continuación:

1- Gaddafi. Perteneciente a la colección Los grandes líderes del siglo XX, pretende ser un recorrido biográfico ilustrado de este personaje que tanto interés me ha suscitado. Texto original en italiano, fue publicado en Argentina, no me hago grandes ilusiones, pero confío en que sea mediocre al menos.

2- El final de Norma, de Pedro Antonio de Alarcón. Edición de 1925, por Sucesores de Rivadeneyra (s. A.). Es la primera novela de Pedro Antonio, de cuando tenía 18 años, así que ya veremos cuando me atreva con ella.

3- El monstruo, novelita del decadentista Antonio de Hoyos y Vinent, publicado por UNA PESETA, en la colección: El libro de todos. Publicado en octubre de 1927.

4- Historia de la República española. Afianzamiento de la República. Texto de Ezequiel Moldes. Es el tercer volumen, y fue publicado en 1931, increíble. Por cierto, parece que este hombre se salvó de que lo mataran por tener literatura subversiva, y no lo digo sólo por este libro, sino por el siguiente también:

5- Escritores de la Rusia revolucionaria. Veinte cuentistas de la nueva Rusia. Publicado en 1930, contiene cuentos de veinte escritores soviéticos, como queda claro en la impresión de la cubierta aquí copiado, ya que el título carece del primer enunciado. Selección y versión española de V. Orobon Fernández. Por mi ignorancia en literatura soviética no conozco a ningún escritor excepto: Maiakovski, y ni siquiera sé si el apellido me suena por él. La cubierta estaba violentamente separada del lomo, pero he podido rescatarla.

Tengo que decir que no sé si el señor que tuvo estos libros fue muerto en la Guerra Civil o después o no fue asesinado.

6- La esfinge maragata, de Concha Espina, publicada originalmente en 1914, el ejemplar que nuevamente poseo es de 1929. Tenemos otra obra por 1’50 de la serie El libro para todos, aunque esta vez en un formato distinto al que ya hemos señalado.

Tengo ante mí, una parte de la vida lectora de un señor que vivió unos momentos difíciles de España, me emociona y me siento orgulloso depositor de sus papeles malplantados por algún heredero o desaprensivo gilipollas entre un huerto y un camino.

7- Los cuatro fantásticos, este libro, a pesar de su estado de conservación, lo tengo reservado para mi colega Teritus Romanus Sicculus, Edición de 2005 con los cómics de Stan Lee y Jack Kirby. Con alguna hoja intonsa que ya he cuasisolucionado.

Dudo que el libro de Gaddafi y el de los 4 fantásticos sean del señor poseedor de los demás, pero nunca se sabe las inquietudes de la gente. Lo que está claro es que yo al menos hoy honro la memoria del médico de Santisteban del Puerto, el señor don Benito de la Torre y su biblioteca esparcida abonando las tierras de Úbeda.

PD: También he cogido la cubierta desgarrada de otra novela desconocida para mí, ahora miraré en internet: Pajarita de las nieves. Creo que la voy a plastificar y usar como posavasos. Cosa curiosa, algunos libros tienen un “Leído” a mano en la portada.

PD: Ahora necesito a alguien que me ayude a arreglarlos.

PS y Aknowledgements: Gracias Lara por tu corrección. Te debo una c por una p.

Midnight Woolf en la Tetería, Úbeda

Ayer hubo de nuevo conciertazo en la tetería. Midnight Woolf tocaron en la Tetería con su rock and roll garajero. El grupo Australiano, con dos hermanos de origen hispano, Lluis y Raul, nos lo hicieron pasar fenomenal. Canciones propias y cuatro versiones, nos tocaron su LP I’ll be a dog, un vinilo que en la reescucha nos hace disfrutar, claro que sí.

Con versiones más punkerillas como Bailaré sobre tu tumba, otras mas postpunk como New kind of kick, un himno como Mongolia, y la clásica, pero con el nuevo toque de este grupazo  ooh my soul.

Entre originales y versiones nos dejaron flipando. Salieron dos veces del escenario y dos veces volvieron para seguir con la fiesta.

Está claro que la cultura musical en Australia es muy distinta a lo que tenemos aquí, para nosotros nos parece todo esto como muy underground, allí, según me contaron, este grupo toca todas las semanas en distintos sitios. Sea como sea, merece la pena comprar discos de músicos que hacen buen rock y que por aquí no suenen mucho. Oportunidades así no se ofrecen siempre. Y más vale gastar el dinero en música (cultura, no lo olvidéis) que en otros consumibles menos beneficiosos, como los donuts.

Su blog con enlaces a bandcamp y myspace: http://midnightwoolf.blogspot.com.es/

Una pena que el batería se fuera tan pronto, no me dio tiempo para que firmara el vinilo. El bajo estaba sustituyendo al miembro del grupo, y no sabía si hacer que me lo firmara, cuando me decidí ya no sabía donde andaba el rotulador. Ea.

Por problemas técnicos esta vez no pudimos hacer fotos propias, por eso pondremos aquí las que suban al facebook quien sea.

Un saludo, y la próxima vez que vengáis, iré a verlos (si puedo).

Por cierto, Lluis es un artista, él es el diseñador del arte de la carátula.

Paseos y cabreos místicos.

Hoy ha sido día de paseo.

Un día perfecto. Con algo de fresco, atardecer suave con algunas nubes. Bajar por la trinidad tranquila, rastro, cava. Un paseo sosegador por una zona algo decimonónica a lo largo de la muralla.

He visto que van a hacer un museo en la muralla, de eso que se llama “de interpretación”. El caso es que parece ser que se podrá subir a la muralla. Un avance.

Mirador de San Lorenzo. Se ha merecido un aparada:

Huertas bajo San Lorenzo.

Dios quiera, y San Lorenzo, que estas parrillas labradas en el suelo fructífero duren mucho, por sus frutos, por su vida, por su belleza.

Desde un poco más atrás nos hemos fijado en el muro duro y recio que acompaña el Valle del Guadalquivir a su paso por Jaén desde Úbeda hasta la altura del Puente del Obispo:

quizás en este otro enlace se vea mejor, a parte del del pie de la foto: http://instagram.com/p/PhpgM1jUSX/?ref=nf

Qué fermosura.

Después he paseado por la Puerta Graná, Casa de los Carvajales (están haciendo algo en la fachada) y Santa María.

La puerta estaba abierta, por tanto he aprovechado para entrar. Al poco ha comenzado la misa y la he seguido. Y aquí comienza lo negativo.

El cura estaba diciendo en un momento: “porque los cristianos no sólo somos religiosos, que es algo bueno, sino que también somo creyentes”.  En ese preciso momento me han dado ganas de gritar :  “¡herejes!” – Pero no al cura, válame la Virgen, sino al populacho idólatra que se encontraba escorado en un ala de la iglesia. Gente que entraba, se sentaba delante de una estatua y a los cinco minutos se iban. Gente que antes de la misa estaba allí sentada, delante de la Virgen, y al poco de comenzar la misa se iban. Gente que, en fin, no creen en Dios, creen en la Madre. Que creen en algo que no comprendo, pero que no es lo que enseña la Iglesia en su Sagrado Ministerio, ni es lo que enseña Cristo en su Palabra. ¿Pero qué ocurre con la gente? ¿No comprenden que la Virgen es una mujer y que en la Eucaristía está Cristo? ¡Que tendrían que estar de rodillas en el momento de la transustanciación! Dios presente, y la gente levantándose porque ya le han rezado a la Virgen.

Venga ya.

Después de un agradabilísimo paseo, he ido a mi casa cabreado.